Unidad no es uniformidad

  • Jesús Sanjosé

Resumen

La historia de más de dos mil años de la Iglesia muestra que junto al hecho lamentable de múltiples separaciones se han dado también algunas gozosas incorporaciones, tanto de personas como de grupos. Recientemente, respondiendo al deseo de algunas comunidades anglicanas, el papa Benedicto XVI firmaba la Constitución Apostólica Anglicanorum coetibus por la que se establece un ordinariato personal con el fin de acoger a determinados grupos de fieles que, procedentes de la comunidad anglicana, han manifestado su deseo de incorporarse a la Iglesia Católica, manteniendo algunas tradiciones de su práctica eclesial. A la vez, los máximos representantes de la Congregación para la Doctrina de la fe, publicaban las catorce Normas complementarias, por las que se establecen algunos aspectos de la incorporación. Constitución y Normas son una clara muestra de que dentro de la Iglesia unidad no significa uniformidad.
Publicado
2018-11-27
Sección
Editorial