¿Otra vez la Guerra Fría?

  • Jesús Sanjosé

Resumen

Rusia, como heredera de la Unión Soviética, conserva los reflejos de gran potencia, aunque en la escena mundial tenga muy limitado el ejercicio del poder político, militar y económico que correspondieron antes a la potencia que fue. Tanto el gobierno como una buena parte de los ciudadanos padecen una especie de sentimiento de humillación nacional que se une a la perplejidad de experimentar que la pérdida de peso internacional ha coincidido precisamente con el proceso de instauración de las libertades. Fruto de esta frustración nacional son algunas amenazas, por el momento sólo verbales, en las que los líderes rusos aluden a su todavía poderosísimo arsenal nuclear, a la ventaja geopolítica que, respecto a Occidente, da a Rusia su dilatado territorio, a sus inmensos yacimientos de gas y petróleo como llaves de la amistad o de la enemistad con Occidente. En todo este alarde verbal subyace el profundo rechazo a la imagen monopolar del mundo que, bajo el liderazgo de EE UU, ha reemplazado al mundo bipolar anterior a la desintegración del bloque comunista.
Publicado
2018-11-27