Formación de Sacerdotes: Evaluar el pasado, reflexionar sobre el presente, imaginar el futuro

  • Hans Zollner Pontificia Universidad Gregoriana (Roma)
Palabras clave: sacerdocio, formación inicial y permanente, acompañamiento, discernimiento, formación humana y espiritual

Resumen

Toda formación al sacerdocio —inicial y permanente— requiere claridad, creatividad y perseverancia. No acaba cuando se reciben, desarrollan y promulgan nuevas directrices para la formación —como es el caso de la Ratio fundamentalis de 2016, el marco por el que se guía la Iglesia desde dicho año—. El siguiente paso en el proceso —es decir, la elaboración y revisión de directrices nacionales para la formación sacerdotal por las Conferencias Episcopales (y en cierta medida congregaciones y órdenes religiosas), desarrollando lo que la Ratio fundamentalis indica— no se habrá completado hasta que se establezcan estructuras apropiadas y se prepare a los formadores correspondientemente. Las diócesis y órdenes religiosas necesitan formadores suficientemente preparados para su tarea. Al igual que se invierten muchos años y dinero en la formación de los profesores en los seminarios o facultades, se debe invertir en la formación de rectores, padres espirituales y otros formadores, aquellos que acompañan los procesos humanos y espirituales en una fase importante de la vida de los jóvenes para que éstos últimos puedan cumplir mejor con la excelente elección y vocación que es ser un sacerdote de Jesucristo.
Publicado
2019-10-30