Meditación inconveniente sobre el maremoto asiático

«Los hundidos y los salvados»

  • José Ignacio González Faus

Resumen

Le tomo el subtitulo prestado a Primo Levi porque expresa bien el estado de ánimo de muchos de nosotros, tras el reciente holocausto de la naturaleza. A nadie extrañará si explico que, después de la catástrofe de Indonesia y países aledaños, he recibido no pocas preguntas de amigos y amigas no creyentes: ¿dónde está Dios? ¿No es esto la mayor prueba de su inexistencia? O ¿no habría que decir más bien que si Dios existe es un Dios malo? Tales preguntas son enormemente serias. Quizá menos sorprendentes para un cristiano cuya fe se ha alimentado muchas veces de los llamados discursos apocalípticos de Jesús (Mc 13 y paralelos), y ahora teme ver convertidas en realidad aquellas extrañas visiones. Pero el mal es un escándalo metafísico; mayor para el creyente que para el no creyente.

Publicado
2005-02-01
Sección
Artículos