Migraciones | nº 66 [2026] [ISSN 2341-0833]
“No nos vamos, nos echan”
Las luchas contra la precariedad de la nueva diáspora española
Belén Fernández-Suárez y Carlos Diz (coords.)
2024. Editorial Tirant Lo Blanch.
270 páginas.
ISBN: 9788411837118
Raúl Rey-Gayoso
Universidade da Coruña

El objetivo del libro es analizar la acción colectiva de los movimientos sociales creados en torno al fenómeno de la emigración española hacia Europa tras la crisis de 2008, a través de tres ejes temáticos: las luchas contra la precariedad laboral, el activismo del movimiento feminista de la cuarta ola y la lucha por los derechos de ciudadanía de las personas emigradas. La concepción del libro se fue tejiendo durante varios años en espacios académicos y activistas. Cada capítulo corre a cargo de una o varias personas investigadoras del ámbito académico o activista. A excepción de los capítulos introductorio y de cierre, escritos por las coordinadoras de libro, los textos recogen diferentes estudios de caso atravesados por los tres ejes temáticos mencionados.

El capítulo introductorio expone los objetivos y aportaciones de la obra, junto a un estado de la cuestión sobre el tema de investigación. Las autoras destacan dos aportaciones valiosas. Por un lado, el libro presenta un mosaico de experiencias que permite una comprensión compleja de las vivencias activistas de las personas emigradas en tanto sujeto político transnacional con capacidad de influir políticamente en las sociedades de origen y destino, problematizando la idea de que la emigración genera despolitización. Por otro lado, la obra aporta conocimiento sobre el activismo de la diáspora española de la poscrisis en las sociedades de destino, un ámbito de estudio poco explorado hasta el momento. El capítulo 12 cierra el libro con un texto ensayístico dedicado a reflexionar sobre dos temas que vertebran la obra: la precariedad y la agencia política de la diáspora española. La precariedad, concepto tan heurístico como polémico, es conceptualizada como la condición humana (pero no solo) de ser vulnerable a otros, desde la que es posible construir alianzas políticas siempre inciertas. Como afirman las autoras, “ante la ruina, la diáspora hizo alianza de sus vulnerabilidades” (p. 240). Frente a los paradigmas de la elección racional y el estructuralismo, el texto reivindica la perspectiva de la autonomía de la migración, enfoque sensible con la capacidad de agencia de las personas emigradas para trazar sus estrategias vitales y activistas, en contextos de incertidumbre estructurados por relaciones de poder, pero, simultáneamente, afectados y coconstruidos por el activismo migrante.

Los capítulos 2 y 9 analizan las luchas por los derechos de ciudadanía de las personas emigradas. En el capítulo 2, Ana López Sala (investigadora del CSIC) y Berta Burguete Ors (activista de Marea Granate) analizan de forma cronológica las consecuencias de la ley electoral de 2011 (Ley Orgánica 2/2011), la acción de Marea Granate —centrada en torno a la demanda de la supresión del voto rogado— y las consecuencias a corto plazo de la ley electoral de 2022 (Ley orgánica 12/2022). El texto destaca cómo la imposición del voto rogado en 2011 mermó la participación electoral de los/as votantes del CERA, generando una abstención inducida no deseada, solo parcialmente revertida tras la ley electoral de 2022. Las autoras detallan la importancia de la acción de Marea Granate en el asesoramiento a personas emigradas, en la concienciación de la opinión pública y en la (auto)producción de conocimiento que ha influido en la redacción y aprobación de la ley electoral vigente.

El capítulo 9, escrito por María Almena, Faustina González y Marta Pérez (activistas de Marea Granate y Yo Sí Sanidad Universal), analiza las políticas de austeridad desplegadas por el Gobierno español durante la crisis de 2008 que recortaron el derecho a la sanidad pública. Las autoras se centran en las consecuencias de los RD-ley 16/2012 y 1192/2012, que restringieron el acceso a la sanidad, especialmente para las personas españolas emigradas. El RD-ley 16/2012, aprobado en abril de 2012, excluyó a inmigrantes en situación irregular y limitó el acceso de los emigrantes españoles a la sanidad pública. El RD-ley 1192/2012, por su parte, profundizó en estas restricciones. Además, se analiza la acción conjunta de Marea Granate Sanidad y Yo Sí Sanidad Pública para denunciar y revertir estos recortes. El texto cierra con una reflexión crítica sobre el RD 7/2018, que buscaba restablecer el acceso universal a la sanidad, pero no logró garantizar completamente la cobertura para todas las personas residentes en el territorio español.

El capítulo 3, escrito por el geógrafo Alberto Capote, analiza desde la perspectiva de la geografía social la influencia de los contextos locales en las trayectorias migratorias y activistas de seis personas españolas emigradas en Dusseldorf y Toulouse. El autor muestra cómo las biografías analizadas están atravesadas por la crisis de 2008, las políticas de austeridad y el movimiento 15M. En Dusseldorf destacan las acciones de apoyo mutuo de Marea Granate y los enlaces de esta asociación con sindicatos y movimientos sociales locales. En Toulouse destacan las acciones llevadas a cabo por activistas emigrados/as para la recuperación de la memoria del exilio republicano y la (re)construcción de una identidad exiliada intergeneracional.

Los capítulos 4, 5, 10 y 11 abordan las luchas contra la precariedad en diferentes espacios sociales. En los capítulos 4 y 5, activistas de las Oficinas Precarias de Berlín y Edimburgo, las únicas “oficinas” en activo actualmente, testimonian la historia y acción colectiva de estos espacios activistas. Las oficinas precarias fueron creadas tras la crisis de 2008 por activistas emigradas en diferentes ciudades europeas, tomando como referencia la Oficina Precaria de Madrid. La actividad de estos espacios se adapta a las particularidades de los contextos locales, aunque comparten un modelo común de autogestión y apoyo mutuo centrado en la prestación de servicios de asesoramiento legal a personas emigradas. El capítulo 4 se dedica a la Oficina Precaria de Berlín. El texto está escrito por Natalia Lalinde Diez, Clàudia Martínez Gimeno, Carlota Memba Aguado, Lucía Morales Muñoz de Luna, quienes analizan cómo la precariedad del mercado laboral alemán y las trabas burocráticas de la administración pública afectan especialmente a las personas emigradas. El capítulo 5 está escrito por Nuria Fraile Díaz, Marisa del Valle Pedrós y Elisabeth Mulero, quienes testimonian su experiencia personal y colectiva en la Oficina Precaria de Edimburgo (conocida como “La Precaria” entre sus miembros). El texto narra la historia de La Precaria, incidiendo en la amplia variedad de servicios ofrecidos por la oficina y en las nuevas luchas devenidas del brexit y la pandemia de la COVID-19.

Los capítulos 10 y 11 analizan diferentes formas de precariedad en la academia española. El capítulo 10 está escrito por Alberto Jiménez, Ernesto Nungesser e Irene Vázquez Domínguez, activistas de Marea Roja de la investigación y activista de Marea Granate, respectivamente. El texto analiza las causas de la emigración de investigadores/as españoles/as y la dificultad para el retorno, destacando la baja inversión en investigación y desarrollo del Estado español (1,43% del PIB en 2021, por debajo de la media de la Unión Europea y lejos del 2% reclamado por diversas asociaciones científicas, como la propia Marea Roja) y la precariedad laboral del sector. Las autoras concluyen con una panorámica de las acciones emprendidas por Marea Granate y Marea Roja en esta materia.

El capítulo 11 está escrito por el abogado e investigador Diego Falconi y la antropóloga María Moscoso Rosero. El texto explora la afectación mutua entre las trayectorias migratorio-académicas de las autoras y las estructuras coloniales que atraviesan la academia española, desde un enfoque autobiográfico, decolonial y sexodisidente. El texto se divide en tres actos: partir, donde reflexionan sobre las causas de su emigración desde Ecuador hacia Europa y las discriminaciones sufridas tras su llegada; encajar, donde detallan su experiencia enfrentando las lógicas coloniales de la academia española, que desvalorizan las trayectorias y devenires racializados; y resistir, donde plantean los gestos políticos de resistencia que vienen articulando en el seno de la academia española, mediante la práctica de metodologías y epistemologías decoloniales.

Finalmente, los capítulos 6, 7 y 8 exploran la transnacionalización de la cuarta ola del movimiento feminista a través de varios estudios de caso interconectados. El capítulo 6, escrito por las investigadoras Débora Bretisey Nadali y Antía Pérez-Caramés, analiza la acción colectiva de asociaciones feministas formadas por mujeres españolas emigradas en Edimburgo y París, utilizando el concepto de politicidad transnacional de mujeres para explorar la capacidad de estos colectivos para trazar demandas comunes y translocales mediante la generación de discursos y prácticas feministas. El texto traza las genealogías e interrelaciones de diferentes colectivos feministas —como la International Women’s Strike Edinburgh o la Asamblea Feminista de París—, analizando en detalle las prácticas de apoyo común desplegadas y los hitos de su acción colectiva —como la marcha del 8M de 2018—, incidiendo en los flujos transnacionales de afectos, saberes y demandas.

El capítulo 7, escrito por la investigadora feminista Sara Sánchez Calvo, rastrea la experiencia de la Asamblea Feminista de Emigradas Españolas en París (Asamblea Feminista), espacio activista del que la autora formó parte. La Asamblea Feminista surge de la Asamblea Feminista del Colegio de España, creada en marzo de 2018 para realizar actividades vinculadas al 8M y, posteriormente, contra la sentencia de “la Manada” del 26 de abril del mismo año. En junio de 2018 la asamblea se abre a otras compañeras ajenas al Colegio de España de París, creándose la Asamblea Feminista de Emigradas Españolas en París. La Asamblea Feminista realizó acciones en el 8M francés de 2019, aunque dos meses después fue perdiendo fuerza debido a los compromisos vitales y académicos de sus integrantes. Desde entonces, varias activistas de la Asamblea Feminista redirigieron sus energías y afectos hacia otros proyectos, como el de Radio Conchita analizado en el siguiente capítulo.

El capítulo 8 analiza la experiencia de Radio Conchita, podcast feminista autogestionado por un grupo de emigrantes españolas residentes en París y vinculadas a la Asamblea Feminista. El texto está escrito por Olga Bautista Cosa, investigadora y miembro de Radio Conchita durante el tiempo que estuvo en activo entre 2019 y 2021. El nombre del programa hace referencia a las conchitas, mujeres españolas que emigraron a Francia durante los años cincuenta y sesenta del siglo pasado para trabajar en el sector del trabajo reproductivo. El término era usado por la población francesa nativa con connotaciones sexistas, racistas y clasistas. El nombre de Radio Conchita supone un ejercicio feminista de reapropiación de conceptos estigmatizantes y de construcción de una identidad emigrante feminista, puesto en práctica mediante procesos de recuperación de la memoria emigrante. Olga narra varios encuentros radiofónicos con hombres y mujeres españolas de generaciones precedentes que emigraron a Francia, encuentros que operan como prácticas para la (re)construcción de la identidad emigrada desde la memoria. Más allá de la actividad radiofónica, Radio Conchita supuso para sus integrantes un espacio de apoyo mutuo y cuidados en un contexto de soledad y precariedad laboral (y existencial).

En definitiva, “No nos vamos, nos echan” supone una valiosa contribución a los estudios sobre movimientos sociales y activismos migrantes. El libro aporta conocimiento sobre un tema de investigación apenas estudiado: el activismo transnacional de la diáspora española en ciudades europeas tras la crisis de 2008, incidiendo en las redes multilocales de solidaridad que conectan estos nodos activistas. Así, el libro resultará de gran interés para las personas interesadas en la sociología de las migraciones, los estudios sobre movimientos sociales y sobre derechos de ciudadanía, sobre todo para lectores y lectoras interesados/as en las intersecciones de estos tres campos de estudio. La diversidad de voces que componen la obra —voces activistas, investigadoras y, sobre todo, activistas-investigadoras— ofrece una lectura dinámica, plural y coherente, que evita caer en reiteraciones y en grandes divergencias estilísticas. Este enfoque mestizo investigador-activista nos invita a pensar el texto como una contribución solidaria con las luchas de los activismos migrantes, una puesta en práctica de la conciliación entre distanciamiento y compromiso que caracteriza a las ciencias sociales críticas.