
El libro Arte y diáspora. 26 artistas de la República Dominicana en España, de Alessandra Galimberti Prince, constituye una aportación significativa para los estudios culturales y migratorios. La obra aborda, de manera documentada, la presencia y el trabajo creativo de artistas dominicanos en España. Se trata de un ensayo que busca contribuir a la documentación del arte dominicano en el exterior, analizar su impacto tanto en el país de origen como en el de acogida y abrir un espacio de reflexión en torno al binomio arte y migración. El libro se inscribe en una línea de producción que combina el interés académico con la divulgación cultural, ofreciendo un recurso útil para gestores culturales, responsables de políticas públicas, investigadores, asociaciones y comunidades artísticas.
Lo que distingue a Arte y diáspora. 26 artistas de la República Dominicana en España es su capacidad de situar la creación artística en el centro del análisis de la migración. Frente a otros estudios, este libro ofrece una mirada cultural desde dimensiones menos exploradas: la producción estética como espacio de identidad, agencia y reconocimiento. Su aporte radica en relacionar testimonios individuales con procesos colectivos, documentando a un grupo de creadores artísticos que, hasta ahora, han estado poco estudiados en investigación académica. Esta obra propone una reflexión crítica sobre cómo las prácticas culturales de la diáspora contribuyen a transformar tanto el país de destino como el de origen.
La obra se estructura en varios bloques temáticos que organizan el recorrido analítico. Tras la introducción, donde se plantea el propósito y el marco conceptual del estudio, el primer bloque presenta a los y las artistas en la diáspora. El segundo bloque profundiza en el encuadre diaspórico, abordando las disciplinas artísticas representadas, los itinerarios formativos y los lugares de procedencia. El tercer bloque explora la dualidad de la experiencia migratoria entre la hospitalidad y la hostilidad. A continuación, el cuarto bloque se centra en los contenidos y la praxis artística, examinando los temas, lenguajes y estrategias que articulan la producción de los creadores. El quinto bloque analiza los circuitos de difusión y circulación de las obras. El sexto bloque se dedica a la sostenibilidad económica de la creación artística. Y el último recoge las sugerencias de mejora.
En la introducción, Galimberti Prince establece el propósito del proyecto: cartografiar la experiencia de la diáspora dominicana en España a través de sus prácticas artísticas. El concepto-guía que orienta el trabajo es el de diversidad, entendido como pluralidad de trayectorias, disciplinas y expresiones que conforman el tejido cultural de la diáspora. La autora concibe el arte como un ámbito privilegiado para examinar los procesos de movilidad, identidad y pertenencia; destacando cómo la creación artística condensa experiencias migratorias, al tiempo que interviene en la esfera pública. La obra se apoya en entrevistas en profundidad a veintiséis artistas de la República Dominicana de distintas disciplinas (danza contemporánea, teatro, cine, música, poesía y artes visuales), cuyas historias de vida y trabajos constituyen la base del análisis desarrollado en el libro.
El primer bloque de contenidos presenta los perfiles de los artistas, combinando datos biográficos, itinerarios formativos y descripciones de sus obras. El valor de este apartado es que vincula las trayectorias personales con los procesos migratorios, mostrando cómo la vida creativa se encuentra atravesada por cuestiones de extranjería, oportunidades de movilidad y limitaciones impuestas por marcos legales y contextos sociales. Este encuadre diaspórico analiza también los lugares de procedencia, las circunstancias de la llegada a España y la diversidad de motivaciones para migrar, poniendo de relieve la heterogeneidad de trayectorias en función de la clase social, el género o los recursos familiares. De este modo, se sitúa a los artistas en un mapa más amplio de movilidad transnacional y, al mismo tiempo, se comprenden las especificidades de la experiencia dominicana en el contexto español.
Un eje central de la obra es la exploración de la dualidad de la experiencia migratoria. La autora aborda la idea de hospitalidad y hostilidad para describir cómo la migración ofrece oportunidades de crecimiento artístico y profesional, al tiempo que expone a los sujetos a la exotización, la estigmatización y la burocracia vinculada a la obtención de “los papeles”. Asimismo, Galimberti Prince recoge los testimonios sobre la nostalgia, la reafirmación de la dominicanidad y la persistente quimera del retorno, en diálogo con las dificultades cotidianas para desarrollarse plenamente en España. Esta dualidad, aporta visión crítica al análisis puesto que no reduce la migración ni a un relato de victimización ni a una narrativa de éxito.
Asimismo, el libro también aborda los contenidos artísticos, mostrando cómo las obras evocan la isla de origen, recrean el patrimonio cultural, ejercen una mirada crítica desde la distancia, tematizan la experiencia de ser extranjero, exploran la negritud, la afrodescendencia y abordan cuestiones de género y sexualidad. Estos ejes temáticos evidencian cómo la migración no solo condiciona las trayectorias vitales, sino que también moldea los lenguajes estéticos y los temas de las creaciones artísticas. El análisis ofrecido por la autora pone de relieve el papel del arte como campo de producción de memoria, identidad y denuncia.
Uno de los apartados más originales del libro es el dedicado a los circuitos de difusión artística. La autora identifica distintos niveles de inserción. En primer lugar, el circuito diaspórico, conformado por espacios dominicanos en España, como barrios con alta densidad de población dominicana, asociaciones comunitarias o iniciativas impulsadas por la diáspora. En segundo lugar, los circuitos migrantes, gestionados por colectivos de origen diverso, que generan espacios de intercambio, seguridad y cuidado mutuo. En tercer lugar, los circuitos españoles, entendidos como instituciones culturales del país de destino que incorporan a artistas dominicanos en sus programaciones. Por último, se analizan los circuitos internacionales, a los que el acceso resulta mucho más restringido debido a la condición de extracomunitarios. En este punto, la autora resalta cómo la obtención de la nacionalidad española aparece como una estrategia instrumental que no desplaza la identidad dominicana, sino que es un elemento más que facilita la circulación artística.
La autora dedica un apartado a la sostenibilidad económica de la producción artística en la diáspora. Galimberti Prince, a través de las entrevistas realizadas, muestra un panorama en el que la precariedad, la inmovilidad socioeconómica y la necesidad de compatibilizar la vida artística con otro tipo de empleos constituye la tónica general. Problemas como la irregularidad en los pagos de becas, la falta de apoyo institucional y la escasez de recursos marcan la experiencia de muchos artistas. La autora introduce aquí la noción de “tranquilidad anhelada” para describir la aspiración de los creadores de poder vivir plenamente de su arte, una meta que, en la práctica, resulta difícil de alcanzar.
El último apartado recoge las propuestas de mejora. Con los resultados de las entrevistas, Galimberti Prince recoge sugerencias de los propios artistas dirigidas tanto a las autoridades dominicanas como españolas. A nivel institucional, se plantea la necesidad de contar con personal especializado, una política cultural exterior clara, presupuestos transparentes, remuneración adecuada y regulaciones migratorias que reconozcan las particularidades de la comunidad artística. A nivel operativo, se proponen acciones como fomentar la formación y la creación en la diáspora, impulsar la interacción entre artistas, fortalecer la difusión y mantener una vinculación constante con la isla. Finalmente, en lo que respecta al Estado español, se subraya la responsabilidad de combatir el racismo estructural, abrir espacios de decisión a la diáspora y garantizar la libertad creativa.
En definitiva, el análisis que ofrece Arte y diáspora. 26 artistas de la República Dominicana en España destaca por su valor documental, fijando un corpus empírico riguroso de 26 trayectorias con entrevistas en profundidad. Asimismo, el marco analítico integra a la perfección movilidad, identidad y pertenencia. La autora enlaza con precisión testimonios individuales y procesos estructurales, evitando tanto la victimización como la épica del éxito. La cartografía que elabora de los circuitos diaspóricos mixtos, nacionales e internacionales permite comprender condiciones de acceso, barreras y estrategias profesionales. Además, el examen que desarrolla de la dualidad hospitalidad/hostilidad aporta una lectura concreta de la experiencia migratoria y de sus implicaciones jurídicas y sociales. Por tanto, la obra destaca por su alcance interdisciplinar y por su utilidad para la gestión cultural, la investigación y el diseño institucional.